En junio de 2006 me registré en Youtube, pero no fue hasta el 2007 cuando colgué mi primer vídeo. Han pasado más de 10 años y finalmente he llegado a los 100.000 suscriptores, un poco lento ¿no?

Todo tiene una explicación y es que al principio Youtube era un complemento a lo que compartía en el blog, por otro lado, aún no había explotado el boom del contenido en vídeo. Los blogs eran las principales herramientas de comunicación y las redes sociales justo empezaban amplificando el contenido publicado en los blogs.

Pero esto ha dado una vuelta y media, la interacción y difusión que consigo en Youtube es superior a todo lo demás junto, con sus pros y contras. Youtube no es la panacea, es un camino más, que ahora funciona muy bien, pero que nadie sabe lo que nos depara.

En el 2016 tenia apenas 10.000 suscriptores en el 2017 – 30.000 y en 2018 – 90.000, un crecimiento bueno y constante, difícil de mantener jajaja.

Ponerse delante de una cámara, sólo y empezar a charlar no es tarea fácil. Muchos empiezan y al descubrir lo que cuesta lo dejan, otros, maravillados por los super Youtubers con millones de seguidores que comparten sus vidas bonitas y luminosas intentan imitarlos, perdiendo toda autenticidad y honestidad. Otros crean un contenido de calidad con pasión y solidez, en Youtube hay de todo.

Hacer crecer el canal ha sido una de las tareas comunicativas más difíciles a las que me he enfrentado. Estoy satisfecho y alegre por todos los que me apoyáis en este largo camino, muchas gracias.