Nuestra aventura empieza volando desde Barcelona a Londres Gatwick con easyJet. Después de alquilar un coche con Sixt nos hemos dirigido hacia Canterbury, cuna del Anglicanismo con una historia fascinante y con personajes tan importantes como San Agustín, Thomas Becker o Geoffrey Chaucer autor de los Cuentos de Canterbury.

La ruta sigue hacia los acantilados blancos de Dover que se pueden recorrer a pié, con cuidado sobretodo si hay viento y no olvidéis un filtro polarizador para que vuestras imágenes sean más potentes.

Hastings es un bonito pueblo que merece la pena explorar y un buen lugar para comer, nos alojamos en Laindons Guest House. Siguiendo la costa llegamos a Brighton para pasear por su muelle, comer Fish and Chips y subir a las atracciones, si es fin de semana o fiesta está a ¡tope! y si quieres aparcar cerca del muelle la “zona de parking” está a unas 3 £/hora. Entre Hastings y Brighton recomendable visitar el Beachy Head Lighthouse.

Southampton ha sido nuestro segundo campo base, desde allí hemos recorrido la costa Jurásica, 150 km de paisaje costero con acantilados y playas de una belleza sublime como Durdle Door, Man o’War Beach, Lulwortg Cove y Old Harry Rocks, todas ellas indispensables de visitar. 

Para terminar la ruta de estos 4 días hemos visitado Stonehenge (la entrada familiar para 4 personas nos costó unos 50€), hay la posibilidad de entrar gratis…os lo cuento en el vídeo) y Winchester (reino de Wessex) un pueblo que nos hubiera gustado disfrutar durante más tiempo.

Viajar en mayo ha sido una buena decisión porqué hemos disfrutado de una temperatura media de 20ºC, los días han empezado nublados, con humedad pero sobre las 11 AM el sol aprieta, la atmósfera se despeja y aparece el cielo azul.

 

A continuación una selección de imágenes y el vídeo de nuestra aventura: