Después de disfrutar de unos fabulosos días en los Adirondacks y de visitar el lago Walden nuestra ruta sigue hacia Boston.
Con sus 600.000 habitantes es una ciudad cómoda de visitar, aunque el tráfico es lo peor y las opciones de parking en el centro hacen que sea mejor idea buscar un hotel a las afueras, dejar el coche y entrar en transporte público.
Nosotros hemos optado por alojarnos en Quincy al sur de Boston, la linea roja de metro une, en sólo 6 paradas, Quincy con el centro de Boston y el billete ida y vuelta de los 4 nos ha costado 10,60 US$ en total.

Hemos recorrido el Freedom Trail, el Boston Common, la zona del puerto y hemos navegado mar adentro para poder ver ballenas.
La excursión para ver las ballenas dura unas 4 horas, no es barata pero merece la pena poder disfrutar de estos animales tan majestuosos, nosotros pudimos seguir un grupo de 10 ballenas, la mayoría yubartas (jorobada) pero también alguna ballena Fin (el segundo animal más grande del mundo después de la ballena azul), una experiencia totalmente recomendable que mis hijas disfrutaron muchísimo.

Hemos dedicado otro día para visitar la universidad de Harvard, los estudiantes ofrecen visitas guiadas gratuitas, tienen una duración de unos 45 minutos y te permiten conocer más detalles y datos históricos de esta prestigiosa universidad.

A continuación comparto algunas imágenes y el vídeo de la experiencia: