Desde que descubrí a Thoreau he querido viajar al lago Walden, en Concord, Massachusetts. Allí Thoreau se construyó una casita para pasar 2 años en plena naturaleza y escribió: Walden; or, Life in the Woods.

Thoreau me ha influenciado como a otros tantos, que hemos visto en sus escritos, una manera de mirar y de entender la vida.

Os cito el primer párrafo del fantástico artículo de Emma Rodríguez sobre Thoreau:

Leí una versión reducida de “Walden. La vida en los bosques” de adolescente y me pareció tan reveladora, tan a contracorriente, tan pegada a lo que yo, aún calladamente, pensaba de la realidad, del mundo, de la sociedad -cuyas falsedades e imposturas ya empezaba a atisbar- que, desde entonces, no sólo ha sido una presencia, más o menos constante, en mi trayecto, sino una influencia decisiva, muy intensa, muy interiorizada, en mi manera de mirar, pero también de soñar, de anhelar, de relacionarme con los demás.

Os he hablado de Thoreau en varias ocasiones:

Hoy quiero volver a Thoreau con unas imágenes del lago Walden y un vídeo de la experiencia de visitarlo.