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Pies

 

Los primeros recuerdos que tengo sobre la necesidad de tomar fotos son lejanos, recuerdo ir de vacaciones con mis padres y disfrutar de una manera loca con los paisajes, con la emoción del descubrimiento continuo, en ese momento se manifestó la imperante necesidad de contar, explicar y fotografiar las cosas que veía.

Una escapada a Andorra propició la compra de una Ricoh (que imprimía la fecha en las fotos!!!!) de eso hace ya 25 años…bufff, desde entonces esta sensación y necesidad vital es la que me impulsa a salir con la cámara.

Hace más de 6 años que imparto cursos de fotografía, son decenas de Fotowalks para gente que empieza y siempre me ilusiona hacer mi trabajo, incluso repetir y explicar la profundidad de campo por enésima vez, me ilusiona hallar en los asistentes esa sensación vital que puede provocar la Fotografía. Mantengo una enorme satisfacción al terminar los cursos  porqué no dejan de ser una forma de compartir mi pasión con los demás.

Y creo que esta pasión repercute positivamente en los Fotowalks, no dejo de esforzarme para que así sea.

En la foto que adjunto salen mis pies reflejados en un espejo que encontré en la esquina de una calle del Born, me llamó la atención y me hizo reflexionar sobre esto que os acabo de contar.