Hace un par de años contactó conmigo una familia que recorría el mundo en familia y con un proyecto educativo, querían compartir su experiencia y no dudé en aportar mi granito de arena publicando este post.

Desde entonces y con dos hijas que crecen rápidamente no dejo de pensar en lo fantástico que sería poderles mostrar mundo. He compartido con vosotros varias veces la frase “no necesitas suerte, necesitas moverte” pues he empezado a moverme, al menos mentalmente!