Los lagos de la Masuria, al noreste de Polonia, son un ecosistema de una belleza natural excepcional. Con más de 2.000 lagos albergan gran diversidad de vida animal, además de ser una zona turística ideal para amantes de la naturaleza, pesca y navegación.

El punto de partida de nuestro viaje ha sido Gizycko, ciudad situada a unas 4 horas en coche desde Varsovia, allí hemos alquilado un Nautiner 40 de Leboat, una estupenda embarcación con todas las comodidades y total autonomía.

Una breve instrucción y podemos empezar a navegar! deberemos orientarnos con los mapas que nos facilitan. Hay miles de rincones donde podremos pasar la noche además de los puertos que disponen de servicios básicos, duchas, lavabos, lavadoras y electricidad para nuestra embarcación. Para navegar por los lagos de la Masuria, igual que ocurre por los canales fluviales de Europa, no es necesaria una licencia especial; sentido común y precauciones sí, estos barcos llegan a los 15 metros de eslora pero se manejan con facilidad.

El barco dispone de cocina de gas, nevera, dos lavabos, 3 camarotes, con una capacidad para 6-8 personas, calefacción, agua caliente y mucho espacio tanto interior como exterior donde podremos tomar el sol y comer. Aún teniendo todo lo necesario a bordo, no hemos dejado de disfrutar de la gastronomía local, combinado la comida del mediodía en el barco y la cena en los restaurantes de los diferentes puertos donde hemos pasado la noche. Los precios son más económicos que en Barcelona, por unos 30 € hemos comido 4 adultos!

Nuestra ruta se ha desarrollado en dos etapas, partiendo siempre desde nuestra base en Gizycko. Dos días para explorar el norte y 2 días más para el sur.
Durante todo el viaje hemos disfrutado de temperaturas agradables, aunque es recomendable un jersey y una chaqueta, al atardecer y a primera hora del día (mes de junio) la temperatura es de unos 10 grados, así que mejor estar equipados.

La navegación por los lagos de la Masuria es muy plácida, no hay olas ni corrientes y apenas se nota el balanceo de la embarcación. El paisaje es verde con grandes robles, chopos y podemos observar muchos pájaros, cisnes…

En este viaje se aplican todos los conceptos que explicamos en nuestro curso de Fotografía de Naturaleza

Es imprescindible disponer de un filtro polarizador, este nos permitirá eliminar reflejos en la vegetación, consiguiendo unos colores más saturados. Las fotos que comparto más adelante están realizadas con una Canon 5D MK III con los objetivos 24-70 f/2.8 L II y 70-200 f/2.8 L IS II, también he utilizado un 16-35 f/2.8 L II para fotografiar los interiores de la embarcación y un Drone DJI Phantom 2 con una GoPro 3+ para las tomas aéreas del vídeo que estoy preparando y que compartiré en breve con todos vosotros.

Una experiencia totalmente recomendable para disfrutar de unos días de tranquilidad rodeado de belleza natural.