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El confinamiento y muchas horas delante del ordenador, intentando navegar esta complicada coyuntura, me estaban empujado lentamente hacia una letárgia física y mental.

El 1 de Enero de 2021 decidí caminar una hora cada día por los bosques y prados de mi pueblo.

A los pocos días de empezar esta rutina, me di cuenta que mi paseo diario no solo fortalecía mis piernas, sino que sentía una activación física y mental. Difícil de creer, si no se experimenta. Al principio me costaba desconectar, pensando en que sería mejor volver al ordenador, para aprovechar mejor esa hora, que tenía cosas que hacer y que no estaba el horno para bollos. Pero poco a poco, al hacer el primer paso, las preocupaciones y pensamientos se iban quedando atrás.

Yo siempre he sido de caminar, pero de hacerlo en excursiones, rutas, trekkings, el cambio se ha manifestado con los paseos diarios.

Se camina porque sí, por el placer de degustar el tiempo, para dar un rodeo existencial y reencontrarse mejor al final del camino, para descubrir lugares y rostros desconocidos, o simplemente porque el camino está allí.

Caminar, incluso si se trata de un modesto paseo, pone en suspenso temporalmente las preocupaciones que abruman la existencia apresurada e inquieta de nuestras sociedades contemporáneas. Nos devuelve a la sensación del yo, a la emoción de las cosas, restableciendo una escala de valores que las rutinas colectivas tienden a recortar.

Para fotografiar hay que caminar. Desde el 1 de Enero he vivido los sutiles cambios en la naturaleza, los primeros brotes, los cambios de luz , el nacimientos de los campos amarillos de colza y he visto pájaros que solo había escuchado.

Conocer más el entorno me permite ver cosas que antes no veía y por lo tanto, de una forma muy directa, vivir nuevas oportunidades fotográficas. Caminar mejora tu poder de observación y por lo tanto tu fotografia.

Hay un momento en el que hay dejas atrás los megapixeles y las especificaciones técnicas, para empezar a desarrollar el poder de la observación, este es el proceso que nos convertirá en mejores fotógrafos, no hay otro camino y nunca lo hubo.

Referencias Bibliográficas: